Jun 12, 2010

"Hija, aprende a hacer pescado al horno"

Hay consejos que a una le llegan al alma. De todas las cosas que mi madre considera que debo tener en cuenta antes de irme a Estados Unidos, el pescado al horno es sin duda la más importante para ella. Alguien le dijo alguna vez que los americanos no saben hacer pescado al horno, y por tanto, mi misión es demostrar que yo estoy por encima de su estirpe, puesto que sé cocinar pescado.. o igual es una cuestión de evangelizarles con mis dotes culinarias.. o mejor aún, mi madre espera que "pesque" a un rico heredero utilizando el "pescado" como cebo.. hipótesis hay infinitas.
El problema aquí es que yo siempre me he empeñado en hacerle ascos al pescado al horno, con su solemnidad y sus espinas. Pero por otra parte, soy una amante de la cocina, y no hay nada que me guste más en este mundo que impresionar a la gente con mis maneras de chef. En general, para qué engañarnos, me gusta impresionar a la gente con cualquier cosa que se me dé mínimamente bien, una tiene sus debilidades.
Bueno, decidí resolver este dilema existencial poniéndome a cocinar un pescado al horno (eso sí, congelado y sin espinas). Resultado: me ha quedado riquísimo, y como siempre, me lo he pasado bien cocinando. Moraleja: pues cuál va a ser.. las madres siempre dan buenos consejos, y hay que intentar hacerles caso, al menos una vez al año.