Jan 22, 2011

Subscripciones y ratones

En general, el año nuevo suele venir cargado de nuevos propósitos, coleccionables y todo tipo de subscripciones. Mi principal propósito de año nuevo es aumentar mi vida social, uséase, salir más. En España lo he cumplido con creces, a nadie le cabe duda (especialmente a mi pobre madre, que me ve más con la webcam que cuando estoy en Madrid). Y bueno, de vuelta a los States he de confesar que he salido ya un par de veces, vivaaa!! No os acostumbréis que ya tengo mucho que estudiar.

En cuanto a las subscripciones he empezado el año con The Economist, la versión dominical del New York Times y el boletín de la Society for Personality and Social Psychology. Menuda repelente, sólo por eso deberían ponerme un sobresaliente y dejarse de trabajos para clase.

Pero dejémonos de tonterías y vayamos a las cosas serias. El 2011 también trae sorpresas, y en nuestro caso, en forma de roedor. Sí, de roedor. Poco antes de irme de vacaciones, creíamos haber visto un ratón en la cocina, aunque más bien era un ratón fantasma. Por si acaso, nos pedimos un par de trampas de ratones para Reyes, que pusimos hace una semana, una con queso y otra con crema de cacahuetes (lo recomendaban las instrucciones). En toda la semana el ratón no ha probado bocado, hasta esta mañana, que nos hemos encontrado con una bonita escena. Tras un horroroso protocolo y varios gritos de asco hemos conseguido deshacernos del cuerpo del delito. Esta tarde, una vez superado el trauma, zas, ruido de golpe seco en la cocina. Inevitablemente reconocible. Tras media hora haciendo como que no lo había oído... momento de afrontar el hecho de que hay un segundo ratón (al menos) y que hoy es el día del suicidio colectivo. Deshacernos de éste ha sido extremadamente difícil (por razones que no explicaré aquí), y hemos tenido que establecer contacto visual con la víctima varias veces. Asco, trauma, horror, nunca pensé que un insignificante roedor me haría pasar tan mal rato. Y menos que sería el protagonista (bueno, coprotagonista con su colega) de mi blog. 

Ironías de la vida, me he venido a la capital del imperio para lidiar con ratones. La semana que viene me voy a Texas a una conferencia, a ver si me da un poco el sol y me compro un sombrero de cowboy, que el frío y los gorros de lana me tienen un poco quemada. Y esperemos que los únicos roedores con los que tenga que lidiar sean las gráciles ardillas correteando por los parques.

PD: Por razones evidentes, esta entrada no tiene fotos..

Jan 11, 2011

Wikileaks

Qué pienso acerca de Wikileaks? Una de las primeras preguntas que me han hecho estos días en España. Pues la verdad es que no pienso demasiado, entre otras cosas, porque no he accedido a la página todavía. En su momento era por falta de tiempo (estaba liada con trabajos finales y tal). Ahora mismo es porque no estoy autorizada. La universidad nos mandó un email avisándonos de que no podíamos utilizar Wikileaks como fuente de referencia (como si fuera la Wikipedia...). Hoy me he enterado de que si alguna vez tengo que trabajar para el Gobierno de los States (trabajo para el cual necesitas security clearance, osea, que el gobierno registre tu vida de arriba a abajo para ver que no representas una amenaza), no puedo haber leído nunca documentos clasificados, uséase, wikileaks. Y esto te lo preguntan con un polígrafo, vamos, que si mientes la has líado parda..

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre Wikileaks. Espero que el Gobierno de los Estados Unidos lea mi blog y vea lo comprometida que estoy con la causa, I swear!!

Jan 10, 2011

2011, el año de la incertidumbre..

Bueno bueno, ya estamos de vuelta. Ha terminado el 2010 y acaba de empezar el 2011, y yo con estos pelos! Las últimas semanas todo eran balances del pasado año, deseos de mejora para el que empieza, etc etc. Mi balance del 2010? Agárrate que vienen curvas! Si alguien me hubiera dicho hace dos años (sip, exactamente dos años) todo lo que pasaría en el último año y medio.. pues le habría mirado incrédula y habría seguido a lo mío. Es como si alguien me hubiera aupado y lanzado hacia arriba, y del impulso, he llegado hasta arriba de la colina, que ahora resulta ser un acantilado. En estos momentos me encuentro mirando hacia el horizonte, desde el borde, pensando en si estará muy fría el agua cuando salte. Porque no hay duda de que voy a saltar y dejarme llevar por la corriente de este lado del océano Atlántico. Quién dijo miedo?
Hace seis años, mirando al oeste desde el Atlántico oriental...