Hay varias cosas que llaman la atención de esta ciudad, y en particular de sus habitantes. Aunque antes de ponerme a divagar sobre el tema tengo que mencionar el hecho de que el metro en este país (y en general en cualquier sitio que no sea Madrid) es un desastre. En Madrid uno llega al andén y sabe perfectamente que el metro viene por la derecha, y que una vez en el vagón, se sale siempre por la izquierda (salvo contadas excepciones como Avenida de América que te dan a elegir). Pues aquí no. No sé si hay alguna lógica, pero a mi entender es totalmente aleatorio. Los andenes a veces van en un sentido y otras en otro, y una vez en el vagón, las puertas se abren a derecha o izquierda dependiendo de las estaciones. Así que nunca sé dónde ponerme para salir la primera del vagón. Un verdadero fastidio.
Cambiando de tema, y hablando de cosas más serias: qué toman los americanos de pequeños que son ultra-eficientes, ultra-competitivos, ultra-centrados (y concentrados, como Fairy ultra, qué chiste más malo acabo de hacer)? Hace tiempo alguien decidió inventarse lo de a mí me daban dos para explicar por qué hay gente más alta que otra. Y confirmo la hipótesis, yo de pequeña tomaba dos petit suisse seguidos, así que ya sabéis. Y pensando en productos alimenticios y analogías absurdas, se me ha ocurrido una explicación para lo de los americanos: el gen Red Bull. Como Obélix, que de pequeño se cayó en la marmita de poción mágica, a los yanquis les pasa tres cuartos de lo mismo. Y éste es un caso claro de natura vs nurtura, porque por mucha exposición a la cultura americana, no acaba de calar la cosa. Puede que no me eche la siesta después de comer, que vaya al gimnasio, que me pase el día estudiando, lo que queráis, pero es pura pose, por aquello del qué dirán. Cuando nadie mira echo una cabezadita, me salto el gimnasio una semana entera y me paso el día viendo series. Como mucho yo lo que tengo es el gen Trinaranjus.




